¿QUE ES LA DEGLUCIÓN?
La
deglución es una función muscular compleja, en la que actúan músculos de la
respiración y del aparato gastrointestinal cuyo objetivo es el transporte del
bolo alimenticio y también la limpieza del tracto respiratorio. La deglución es
una actividad de nervios craneanos, que puede ser iniciada conscientemente,
durando de 3 a 8 segundos. Participan de la deglución unos 30 músculos y 6
pares encefálicos. Los niños degluten menos que los adultos. Su promedio es de
600 a 1.000 veces por día, cuando los adultos degluten de 2.400 a 2.600 veces.
No hay acuerdo sobre estos valores, variando entre los diferentes autores. Las
personas de más edad tienen menos saliva, deglutiendo menos veces. Deglutimos
menos por la noche y más al hablar y al masticar, por ser funciones que
requieren más producción de saliva. Producimos aproximadamente entre un litro y
un litro y medio de saliva por día. En ella intervienen diversas estructuras anatómicas
como son, la cavidad oral, la faringe, la laringe y el esófago. Consta de
cuatro fases diferentes, las dos primeras fases se encuentran bajo control
cortical voluntario, mientras que las dos últimas son involuntarias y se
encuentran bajo control automático reflejo y son:
• Fase oral preparatoria
•
Fase oral propulsiva
•
Fase faríngea
• Fase esofágica.
Fase
oral preparatoria: Se lleva a cabo cuando
preparamos el alimento mordiéndolo y masticándolo, para que el mismo pueda ser
transformado en un bolo homogéneo, facilitando la deglución.
Fase oral propulsiva: Después de
preparado, el alimento será posicionado sobre la lengua, que se acoplará al
paladar duro, iniciando un movimiento ondulatorio de adelante hacia atrás, para
llevar el bolo al fondo de la boca. Cuando el alimento sólido o líquido, junto
con el dorso de la lengua, toca los pilares anteriores, se desencadena el
reflejo de deglución propiamente dicho. El cual es accionado por acción del
glosofaríngeo.
Fase Faríngea: Es la más importante
porque en ella tiene lugar la protección de la vía aérea y el paso del alimento
al esófago. Esta fase está controlada neurológicamente por la formación
reticular junto al centro respiratorio determinando una coordinación entre el
centro de la deglución y de la respiración. En esta fase la respiración cesa
durante una fracción de segundos previo a que el paladar blando se cierre,
evitando el pasaje del bolo para la nasofaringe.
Fase
esofágica: Comienza cuando el bolo pasa
a través del esfínter esofágico superior. El tercio superior del esófago está
constituido por musculatura voluntaria e involuntaria, mientras que el tercio
inferior está compuesto sólo por musculatura involuntaria. El esfínter
esofágico inferior actúa como una válvula muscular que se abre para permitir el
paso del bolo alimenticio al estómago.
DEGLUCIÓN
NORMAL: La mayor preocupación de la
medicina con relación a las atipias del acto de deglutir recae sobre posibles
aspiraciones con riesgo de pulmonía y de muerte por asfixia.
DEGLUCIÓN ADAPTADA: En la deglución
adaptada, por más que el fonoaudiólogo intente y a veces hasta consiga que el
paciente degluta de forma correcta durante la sesión, este nuevo patrón de
deglutir difícilmente se automatiza. Esto ocurre porque la atipia encontrada es
consecuencia de algún otro problema existente como, por ejemplo, mala oclusión
o respiración bucal. La lengua se adaptó a la forma de la cavidad oral o al
tipo facial del individuo; o se adaptó a las características de las funciones
existentes, como en el caso de la respiración bucal, situación en la cual
resulta totalmente imposible deglutir de manera correcta, ya que la boca está
permanentemente abierta para permitir la respiración.
DEGLUCIÓN ATÍPICA: La deglución es
un proceso muscular que una vez iniciado se desarrolla automáticamente, el velo
del paladar se oprime contra la parte posterior para que la comida no entre por
el conducto nasal y la epiglotis cierre la tráquea.
DISFAGIA: Es la dificultad de deglutir, por el debilitamiento de la
musculatura oral, laríngea o faríngea ocasionando una falta de sinergia en los
procesos masticatorios y de deglución, secundarios a las alteraciones
neurológicas principales. Como consecuencia de alteraciones neurológicas: como
Accidente Vascular Cerebral, Traumatismo Cerebral, Parálisis Cerebral,
Parkinson y Alzheimer.